domingo, mayo 17, 2009

qué ganas de llorar ahora de vuelta la realidad, después de dos días de encierro en despoblado; se acaban los pays de nueces, los litchis, el cabrito, la tibieza del sol de campo.
qué nostalgia de esas horas tejiendo a la sombra del mezquite, el viento fresco que se enreda en las ramas y tus cabellos, cuando las golondrinas del estacionamiento abandonan sus nidos y sus crías y se remojan en los charcos junto a la alberca.
tan triste como las piedras del arrollo tiradas junto al río, casi unos infelices huevos de dinosaurio, lisos y blancos de soledad.
qué aciago aquel momento en la tormenta de la noche, cuando el cielo crujía de agua sobre la hacienda y los eucaliptos de la ventana, azotando con truenos y lágrimas las ventanas y robándose la luz en un suspiro, desvaneciéndola frente a nuestros ojos, como el epílogo de hoy, o quizás tan solo un nuevo preámbulo.
la pena al despedir a los dos viejos labradores negros y al heeler azul, con sus ojos cansados y el pelambre lleno de cadillos, qué amargura tan grande no verlos más correteando a las ovejas ni trotando junto a los caballos,
miras hacia atrás por la ventana de la camioneta, el camino que recorre un barrio de la esperanza con sus bardas de piedras amontonadas y de nopales, escuchando alguna canción en el ipod y ahora ya avanzando sobre la carretera, con los límites de la ciudad cerca y la espantosa certeza de una rutina y otras cosas peores a punto de empezar apenas te adentres en ella.

7 comentarios:

Kristian dijo...

vaya que pasaste un cómodo fin de semana en la lejanía de la ciudad...
aquí todo sigue igual de aburrido...








tamD

K

Un breve discurso dijo...

Me acordé de unas vacaciones en el bosque de pinos, esos lugares que desafían al tiempo.

Mary Me. dijo...

Por un momento me imaginé en tus zapatos....

Pero esta a pundo de terminar.

Un breve discurso dijo...

Me afectó de veras lo de twitter, ahora ya me debe dos :P adiós.

RC: Contenido Estrategico dijo...

La ciudad es tambien un ecosistema, pero prefiero verla como un ser; cosa natural si está poblada por seres...

No obstante la ciudad de San Luis es un ser no-vivo; una especie de cadáver ambulante con el cinismo de sonreír.

"a mi no me engañan vivo en un cadáver" -Su Mercé-

Anónimo dijo...

... una rutina y otras cosas peores :) juraria que te había oído ya estas palabras descontextualizadas ;) salieron de aquí en su día o vinieron aquí desde allí?

Amalia Z. dijo...

Te entiendo...
Me es muy familiar.