martes, octubre 06, 2009

demasiados adjetivos.

viernes, octubre 02, 2009


Habría que lavar no sólo el piso: la memoria.
Habría que quitarles los ojos a los que vimos,
asesinar también a los deudos,
que nadie llore, que no haya más testigos.

Pero la sangre echa raíces
y crece como un árbol en el tiempo.

La sangre en el cemento, en las paredes,
en una enredadera: nos salpica,
nos moja de vergüenza,

de vergüenza,


de vergüenza.