domingo, julio 27, 2008
Tu voz, con todo el silencio de la noche y la lluvia cayendo detrás de las cortinas cerradas hacen eco sobre mi vientre. el lado derecho de tu cara sobre mis costillas; y tu oído. Y la luz rojiza de la lámpara en el buró que se filtra frente tus ojos a través del hueco de mis piernas desnudas.
Al sur de la frontera, Al oeste del sol junto a la almohada aún repleta de gemidos y respiraciones encortadas. La marca de mis dientes en su funda y la de los tuyos en mi piel. Y las sábanas, ay las sábanas desordenadas que en ese momento cubrían la mitad de tu cuerpo; y tu rostro y tu cabello ocultándome el pecho, y mi mano recorriéndote el surco de la espalda y tus dedos acariciando incesantes círculos en mi ombligo.
Y las veintiún horas de ese jueves perfecto que se escurrían tan aprisa como tu sudor y la lluvia sobre mis manos.
domingo, julio 20, 2008
miércoles, julio 09, 2008
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