martes, abril 29, 2008

i feel like destroying something beautiful

sábado, abril 19, 2008

sábado, abril 05, 2008



autopsia.



Tengo dos semanas despertando cada mañana con el mismo lío de
desconcierto metido en el abdomen.


Y en la cabeza ni se diga.



Por eso ahora he preferido ignorarla



Ando todo el día

d e s
c a b



e z


a

d


a,

como si me la hubiera amputado para mayor comodidad



El corazón es otro tema.
Junto con el estómago, los intestinos, el hígado, los pulmones

Se ha transformado en una sola enorme víscera rabiosa y palpitante






pum pum, pum pum, pum pum





de solo sentirla viva dentro de mi
me da asco


martes, abril 01, 2008

Le gustaba quebrar vidrio.

Cuando la inquietud le quemaba los dedos, apenas el contacto con la superficie lisa de un envase de cristal lograba calmarla. Recorriendo desde el índice hasta el pulgar la forma de la botella, con la 'r' de vidrio atorada entre la lengua y los ojos entornados buscando la pared. Caminaba hasta el medio del jardín, sintiendo el césped húmedo metiéndosele entre los dedos, acariciándole los tobillos, mientras se aferraba con una mano al frasco como si estuviera a punto de caer.

Miraba desde lejos el muro deteriorado; las arcadas subiendo lentamente hasta su garganta, intentando avanzar arrastrando los pies. Con las piernas vacilantes se detenía a unos pasos de la pared. Una punzada en la sien taladrándole las ideas y náuseas vueltas en saliva que no dejaba de cubrirle entera cada espacio de la boca, cada grieta de la lengua. Cerraba los ojos un momento imaginándose hecha un ovillo sobre la cama. La mirada fija en la piel de las rodillas, como mirándose hacia adentro a través de las rótulas enjutas. Indiferente, aturdida. Y aún con los ojos cerrados un alarido repleto de asco brotaba desde sus entrañas revueltas de ansiedad. Las rodillas delgadas se desvanecían bajo los párpados y ante sus ojos sólo quedaba la blancura de la pared y el bramido inacabable que escapaba de entre sus pulmones, desde el envase de vidrio crispado entre los dedos, desde el brazo que junto con el grito tomaba impulso en el aire y arrojaba el frasco contra el concreto. El cristal se reventaba ante sus ojos abiertos y el grito aún resonante sobre la pared.

Los trozos de vidrio caían perdiéndose entre el pasto mientras su respiración agitada volvía a la normalidad y la angustia se le borraba de la mirada. Con pasos vacilantes se dirigía hacia la salida del jardín. Rodeaba los fragmentos de cristal hasta toparse con un trozo que levantaba de entre el montón y sujetaba con fuerza bajo la palma, sintiéndolo rasgar poco a poco la piel; para después empezar a alejarse vacilante, el césped húmedo metiéndosele entre los dedos, acariciándole los tobillos, mientras se aferraba con una mano a la esquirla de cristal como si estuviera a punto de caer.

lunes, marzo 24, 2008






not anymore

jueves, marzo 20, 2008


PUSILÁNIME

lunes, marzo 03, 2008











...los ojos dorados ligeramente enrojecidos, cargados de esperanza y tu media sonrisa soplándome el aliento para adelantarte a mi voz, y en un sólo impulso decir llévame, llévame contigo, no quiero estar más aquí, llévame contigo. Los golpes de ala contra el pecho: atraerte, apretarte, besar el pelo, el rostro, bordear cada poro con la respiración cortada; rodeando con indecisión, con miedo, la palabra necesaria, la palabra que por años, después, habría de doler en la garganta.


días de amor (y otros olvidos) - arturo castillo alva

domingo, febrero 10, 2008

845



eres tan

visceral









lunes, febrero 04, 2008

listening to your music



and

watching your photographs






it's like



falling in love with you

























every moment


viernes, febrero 01, 2008


no entendí que se hubiera ido cuando cortaba en florecita un rábano,
ni cuando saqué las delicias plásticas de un pepino,
ni cuando de un betabel los colores rojos vinieron con sus figuras a embellecer la superficie de mi banco de cocina.
Y sí,
he de reconocerlo,
derramé algunas lágrimas cuando las cebollas me hicieron saber que,
sin hipocresías de otras legumbres,
estaba sufriendo,
y eso se nota en los ojos,
que no me hiciera tonto y llorara agusto,
para qué me hago tonto si me está doliendo que ella se haya ido,
la única.



te ve, mi amor, tv - d.medina