lunes, octubre 15, 2007

Sunday secrets, daily secrets


martes, octubre 02, 2007

n o m e o l v i d e s .

sábado, septiembre 15, 2007


¡Que el tiempo, ah, te hiciera estatua!



Y es que no hay nada mejor que el tercer frasco de jugo de arándano cuando no son siquiera las diez y media de la mañana, con todo el cansancio de las cuatro horas de sueño mal dormidas metido entre los ojos y el tedio, que desde hace tres días es primo hermano del pinche huracán, y la monotonía, que se parece cada vez más al gris de las jornadas matinales.
Cuando el fastidio y todos sus sinónimos estúpidamente ya no significan nada y la tentación de que pase algo, por mínimo que sea, empieza a crecer en el pecho con inmenso morbo y sin un atisbo de lucidez. Que deje de caerse el cielo en pedazos sobre las cabezas o termine de leer al fin los veintitrés libros que tengo en stand by desde enero. O que las ganas de estrellarme la frente mil veces contra la pared sean igual de insoportables como no parar de morderme el labio intentando resistir, con los ojos bien abiertos y las manos crispadas de ansiedad.

Pero todo queda en letras, siempre en letras, como única táctica viable de relajación. Sintiendo la voz de calamaro hendiéndome los oídos, le dije a mi corazón, sin gloria pero sin pena, no cometas el crimen, varón, si no vas a cumplir la condena. Que quieres que te diga ahora, corazón, si estoy así es por tu culpa, mi condena es quererte tanto, mi crimen que me gusten los problemas.