tengo un muslo dormido, los cólicos de una regla tardía punzantes en el vientre y un examen el martes triturándome las uñas, mientras la ronca voz de billy eckstine se quiebra en las bocinas de la laptop
hay también un dolor sordo en mi rodilla derecha que laceró cada paso que di hoy, dos frescas y lozanas ampollas en mi pie por culpa de una sandalia rota y un compañero idiota de ésta mañana
tengo también varios meses sin escribir algo que valga la pena, borradores al por mayor formados en una sala de espera a punto de convertirse en cementerio y una infinidad de frases dándome vueltas la cabeza que por más que intento no consigo hilar
pero estoy cansada, tarumba,
estoy cansada
y ya no me quedan ganas sino de mirar y mirar


