miércoles, diciembre 31, 2008


La habitación está en semipenumbra, pero ella aún puede ver. La colcha en el piso, la sábana enredada en sus cuerpos, el estruendo de la calle parece haber amainado. Él enciende dos cigarrillos y le da uno. Los dos aspiran. Él le acaricia el cuerpo con la mano, y luego de nuevo, para abarcarla toda con los dedos. Ella se acurruca junto a él con la oreja sobre su pecho y espera. La boca le sabe a humo, a su propia sal. Él la abraza, le roza el cuello con los labios, la garganta; la boca no. Ella tiembla.

Te resultará fácil deshacerte de mí, susurra él finalmente. Su voz resuena, parece salir directamente desde su pecho, en una caverna. Será suficiente con que tomes un baño al llegar a casa.

No digas eso, le pide ella susurrando también. Te burlas de mí. Si por ti fuera preferirías pensar que nunca soy sincera.

Él exhala bocanadas de humo hacia el techo, con la mirada perdida.

¿Cuándo volveré a verte?

No lo sé, no puedo salir tan seguido; es peligroso. Comenzarán a sospechar. Se incorpora sobre su codo para mirarle la cara. Él continúa ausente, con la vista hacia arriba, como si ella no estuviera ahí.

Ansía hostigarlo con preguntas, siente una rabia sorda que le hiere por dentro. Tiene ganas de convertirse en la mujer celosa y posesiva para lo que la han educado. Quiere saber dónde ha estado, con quién. Por qué desaparece durante tantos meses, si nunca podrán verse en público; detesta los secretos, la clandestinidad. Siente que cada visita furtiva le consume el juicio, los márgenes de su realidad.

Has hecho algo malo, ¿verdad? La pregunta huye de sus labios antes de notarlo.

Estoy robando y malgastando tu rubia juventud y belleza, ¿No es bastante? Suelta una débil risa ronca.

Ella se incorpora, cubriéndose con la sábana. Hablo en serio.

Se vuelve hacia ella. Su mirada vidriosa arde en confusión y rabia. Sabe que le debe explicaciones, teme que finalmente se canse del misterio y desaparezca. Pero no soporta mostrar ante ella ni un atisbo de fragilidad. Su indiferencia es la única fortaleza que le queda.

He hecho algo malo, y no puedo volver, responde.

¿Nunca?

Al menos no por ahora.

Yo también he hecho algo malo, dice ella torpemente. Algo que nunca van a perdonarme.

Por eso estamos juntos, supongo.

Es posible. Él le acaricia la frente, le recorre la mejilla con un dedo. De cualquier manera habrá vida después de esta vida, después de nuestra vida.

Enciende otro cigarrillo y le ofrece; ella lo rechaza negando con la cabeza. Está fumando demasiado. Es a causa de los nervios, aunque no le tiemblen las manos.

Ven, pide él. Túmbate de nuevo. Se recuesta. Él le rodea la cintura con el brazo y continúa fumando. El humo se retuerce en espirales sobre sus cuerpos vulnerables y quietos, como de dos exiliados.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Hace mucho que no pasaba por estos rumbos, dulce jovencita, y como ya es costumbre, sus escritos siempre tienen algo que decir y eso siempre es bueno. Espero que siga escribiendo mucho todo este año que ya llego y ojalá y su fiente de inspiración no se le termine.
siga avanzando.



















tamD k

sofia dijo...

hey hola! gracias feliz año tmb :)

dani dijo...

sabes? a mí me encanta encender dos cigarrillos y darle uno a ella. creo que es por la única razón que aún fumo :D


...incluso ahora que no tengo ella a quien dárselos


P.P.: no sabes cuánto me ha gustado esa maravilla de última frase... fantástica. una fotografía perfecta

muchos besos, querida. muchos

EmiliTus dijo...

Esto es a lo que yo llamo una buena jácara inversa :)

cakes dijo...

awww, perdón jaja
pero ahora no tenía nada que esconder ^^

beshu :*

Anónimo dijo...

El silencio carcome en estos casos tanto, q crees gritar cuando sabes q no puedes...

Anónimo dijo...

Sorry olvide poner quien era... Envenenameelalma.blogspot.com

Un breve discurso dijo...

Ahora los exilios son más atroces, suceden dentro del propio país, un país que poco a poco empieza a dejar de pertenecernos. El final me gusta mucho a pesar de que los finales en general parecen no gustarme. Un saludo. Humo nuevo :)