viernes, junio 20, 2008


"nombre, a esa edad es muy difícil que cambien"



y yo, ilusa, creí que lo había hecho
creí que ahora, junto conmigo, era diferente
que después de tantos años de conflictos
y de de aquella vez en ésta misma sala a las dos de la madrugada
habíamos vuelto a construir una mutua confianza


no seas pendeja, doré, la gente no cambia en realidad
nunca lo hace
a menos que de verdad quiera


y yo de verdad quise hacerlo, y a pesar de todo he vuelto a llorar mientras discutíamos,
del mismo modo que hace casi dos años, cuando tenía diecisiete y las infantiles letras en mi blog estaban cargadas justo igual que éstas
de rabia...y confusión




hoy no queda en mi
si ésta noche regresé a aquellos malos hábitos, fue por su culpa



y a ti solo puedo volver a decirte

gracias por siempre estar


4 comentarios:

Kristian dijo...

Gracias por dejarme estar...





Te Amo Muchísimo Doré

Kristian

Un breve discurso dijo...

Me acordé de Soledades de Benedetti, un saludo... El humo se ha ido volviendo invisible ante mis ojos, no sé como se renueva esa cosa que sale de los dedos y que hace que uno escriba con más ganas que talento. Otro saludo y usted si siga escribiendo porque noto que escribe con más talento que ganas (aunque ultimamente lo ha hecho más a menudo, señal de ganas =) ).

Ali dijo...

Interesante a la vez que corrosiva...

el huge dijo...

nadie cambia...

mejor yo cambio...

digo, para no ser del montón...

inshi gente necia...

caen re-gordos todos...