viernes, febrero 01, 2008


no entendí que se hubiera ido cuando cortaba en florecita un rábano,
ni cuando saqué las delicias plásticas de un pepino,
ni cuando de un betabel los colores rojos vinieron con sus figuras a embellecer la superficie de mi banco de cocina.
Y sí,
he de reconocerlo,
derramé algunas lágrimas cuando las cebollas me hicieron saber que,
sin hipocresías de otras legumbres,
estaba sufriendo,
y eso se nota en los ojos,
que no me hiciera tonto y llorara agusto,
para qué me hago tonto si me está doliendo que ella se haya ido,
la única.



te ve, mi amor, tv - d.medina

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola ¿cómo te va?. Nunca es malo llorar la ausencia pues eso quiere decir que se amó. Quien no llora es que reprime sus deseos. Esta vez será la tristeza, pero la próxima vez puede ser que reprima el amor. Preciosa entrada. Muchas gracias.

Besos desde la España verde del norte.

Un breve discurso dijo...

Nunca lo habia leido, gracias. Me sonó a un primer amor, uno cree a veces que es el unico, chingado, el unico. Saludos, por cierto ya estoy viendo para cuando me mudo a SLP, ja :)

Duckling dijo...

Te quiero bitch! =)

el huge dijo...

ya sé...

cae re-gordo el abandono después del amor... en fin...