Intuición.
Pero sólo siento los muslos dormidos. El cosquilleo incesante bajando con una tenacidad idiota hasta las plantas pies, junto con la mano que lánguidamente comenzó acariciando la ingle, haciendo círculos y espirales sobre la piel.
Y tiemblo, tiemblo, y no dejo de temblar. Porque la mano sigue, busca y sólo encuentra el cuerpo tibio, húmedo, vidrioso colmado de frío y cafeína. Trémulo de las rodillas y de todos sus dedos, un vientre ansioso estremeciéndose convulsionado, la espalda arqueada sobre las sábanas y un gemido interminable atorado en la garganta.

7 comentarios:
me parece familiar
leendo
hug*
ya te dije... cuando te apetezca, escribe solo cuando te apetezca... y mira, te apeteció
siempre tú añorando ausencias, querida
and the hand make us slide...
besotos, niña
Hola guapa, pensaba que habías abandonado los spaces, pero veo que has reaparecido por aquí. Un placer pasar a verte. Vendré más veces.
Cuídate mucho.
Besos desde la España verde del norte.
mire no mas, que bonito escribe
Ah!... amo la mano triste; pero siempre fiel hahaha.
Me gusta pasar por aqui y desearte que seas muy feliz y que siempre vivas con la cabeza bien alta.
Besos desde la España verde del norte.
A quien quieres, cuando tu quieres, como tu quieres, donde tu quieres, cuanto tu quieres y por donde tu quieres. Impresionante cuanto poder se encierra en un dedo.
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